Selección y limpieza: elegir un corte magro y limpiar al máximo la grasa y nervios con un cuchillo bien afilado.
Preparar la pieza para cortar: media hora–hora en el congelador (o frío) facilita cortes regulares; cortar en contra del grano.
Cortes: grosor recomendado ~0,5 cm para secado rápido; puedes ir hasta 1 cm si prefieres tiras más jugosas (a mayor grosor, más tiempo de deshidratación).
Hacer el marinado: mezclar salsa de soja, salsa Worcestershire, ajo, cayena, pimienta negra y pimentón ahumado; añadir miel si se desea.
Marinar: sumergir la carne en la mezcla, tapar y refrigerar durante toda la noche (o hasta la mañana siguiente).
Secar el exceso de líquido: sacar la carne del marinado y retirar el exceso con paños o papel absorbente por ambos lados.
Opcional: rebozar/masajear las tiras con una mezcla seca de especias (pimienta negra recién molida, pimentón ahumado, cayena) para dar un toque extra.
Preparar el horno: precalentar a 70 °C y asegurar un buen flujo de aire. Si el horno no tiene ventilador, el autor sugiere dejar entreabierta la puerta unos minutos (por ejemplo, con una cuchara de madera) para que circule el aire.
Colocar las tiras: insertar palillos (o similar) para colgar/dispensar las tiras sobre la rejilla/bandeja y ponerlo en el horno.
Deshidratación: tiempo aproximado según grosor: tiras muy finas ≈ 4 horas; tiras gruesas (~1 cm) ≈ 7–8 horas. Buscar una textura rígida tipo “cuero” y que la pieza soporte su propio peso; el interior no debe verse rojizo.
Sacar y almacenar: para consumo rápido puede guardarse en una simple bolsa; para mayor duración congelar. El vídeo indica que tras deshidratar se pierde aproximadamente la mitad del peso (1 kg → ~500 g) y que, bien deshidratada, puede durar semanas/meses si se conserva adecuadamente (él comenta que la suya le daría para un par de meses y recomienda congelar para alargar).